Probablemente, dos turistas pensaron que sería divertido subirse a lomos de dos pobres animales y dejarse fotografiar con sus crías en las manos. La justicia intervino, pero consideró que el delito merecía poco castigo. Quizá ya hayan visto esta imagen, más o menos pixelada. En ella aparecen dos "turistas" que consideraron una buena idea -solo ellos lo pensaron- sentarse sobre el caparazón de una tortuga para hacerse una foto y publicarla en las redes sociales. Este detalle no es menor: sin las redes sociales, ¿de verdad habrían sentido la necesidad de hacerse esa foto? Pero no se limitaron a subirse a lomos de los dos pobres reptiles. Los dos graciosos también se hicieron fotografiar con varias crías de tortuga en las manos, como si fueran pequeños trofeos que exhibir. Al parecer, incluso llegaron a decir que no creían estar haciendo nada malo.
Las fotografías fueron tomadas en Ras Al Hadd, en Omán. Ahora, varios días después de lo ocurrido, se ha sabido que los dos protagonistas de las imágenes han sido condenados a pagar una multa equivalente a algo más de 200 euros cada uno. Una sanción mínima que, evidentemente, no parece tener en cuenta la dignidad de los animales, claramente vulnerada. En cambio, se les impuso una pena más severa, un mes de prisión, aunque quedó suspendida, por producir y publicar contenidos considerados perjudiciales para el orden público.
La cuantía de la multa resulta desconcertante, porque, si has pagado miles de euros entre vuelos, hotel y todo tipo de experiencias, los poco más de 200 euros por maltratar a unas tortugas podrían acabar pareciendo un precio "razonable". En la práctica, nada más que una "experiencia", como se dice hoy en el ámbito turístico, entre las muchas que pueden disfrutarse durante unas vacaciones: windsurf, esnórquel y, a partir de ahora, también podríamos añadir el "tortue riding". Pero ¿qué clase de experiencia es montar a una tortuga? Y, sobre todo, ¿qué les llevó a presumir de ello en las redes sociales? ¿Esperaban que alguien les dijera: "¡Bien hecho!"? ¿Han ganado puntos en el ránking de popularidad? Probablemente pensaron que sí, que sería una foto muy guay de la que presumir. Pero les salió mal: la pareja recibió críticas e insultos desde prácticamente todos los rincones del mundo. La multa es poca cosa; en términos de imagen, quizá hayan pagado un precio algo mayor.